Las alteraciones del comportamiento


¿Qué  es el comportamiento? aunque hay muchas definiciones quizás la más conocida es la que hizo Watson
(1924), según la cual “la conducta es lo que el organismo hace o dice tanto interna como externamente”. Watson no reducía el comportamiento únicamente a la actividad motora, sino que admitía la existencia de otros tipos de
actividad del organismo como la emocional.

En cualquier caso el comportamiento es un fenómeno bastante complejo pero es importante sacar algunas conclusiones al respecto:
1º_ Debe considerarse como comportamiento todo lo que el individuo hace o dice siempre que sea real.
2º_ Aunque todo comportamiento implica actividad biológica no es reductible a dicha actividad biológica.
3º_ Los estados biológicos del organismo no deben considerarse como un fenómeno psicológico.
4º_ El comportamiento implica siempre la actividad del individuo en relación con el medio.
5º _ La relación que se establece entre la actividad del organismo y su entorno es variable.

Cuando hablamos de alteraciones del comportamiento se hace referencia a comportamientos inadaptados que afectan a al menos dos áreas de socialización, al funcionamiento diario y  al rendimiento escolar, y  está caracterizado por conductas con gran incontrolabilidad. Podemos distinguir:

  • Trastorno disocial: El Trastorno Disocial (según el DSM-IV) con la publicación del DSM-5 ha pasado a llamarse Trastorno de la Conducta. Se refiere a la presencia recurrente de conductas distorsionadas, destructivas y de carácter negativo, además de transgresoras de las normas sociales, en el comportamiento del individuo. El niño/a presenta una conducta que va en contra de los derechos de las personas y  de las cosas.
  • Trastorno negativista desafiante: se define por un patrón recurrente de conducta oposicionista, negativista, desafiante, desobediente y hostil dirigido a las figuras de autoridad. El niño presenta una conducta negativista y desefiante ante las normas sociales y  ante el adulto.
  • Perturbador no especificado: El niño presenta alteraciones en el comportamiento que afecta a los tres niveles de socialización escolar, familiar  y social.

VALORACIÓN DE LA INDISCIPLINA DEL NIÑO

Debemos tener en cuenta el ambiente en el que se imponen las normas. Por ejemplo, si el ambiente familiar  y  escolar es excesivamente rígido, esto puede provocar  que el niño/a se rebele constantemente a las normas. Si por el contrario el medio social familiar y escolar en que se mueve el niño es demasiado permisivo le conducirá al niño a no aprender la importancia de aceptar unas normas por lo que se puede convertir en un niño indisciplinado.

En ocasiones debemos atender  a que  la indisciplina no se debe a un aprendizaje inadecuado sino que se
debe a trastornos más profundos.

Será a los 2 – 4 años cuando los niños aprenden a integrar e interiorizar las normas de la familia y la sociedad a través del afecto recibido, si en esta edad se produce carencias afectivas el niño tendrá más posibilidades de tener problemas para incorporar y seguir las normas de convivencia. De ahí la importancia de las figuras de apegos que establece las bases de la seguridad, la confianza y  la capacidad comunicativa.

TRATAMIENTO

Los problemas de comportamiento, la indisciplina y la conducta desordenada deben tratarse:

a) Prevención:

  • Mantener un orden y responsabilidad razonables (no dar excesivas órdenes)
  • No esperar que el niño con problemas de conducta este dispuesto a escuchar, obedecer y corregir inmediatamente los errores.
  • Dar órdenes que les permitan mostrarse sus destrezas y habilidades.
  • Reforzar las interacciones positivas entre alumnos.

b) Control de la indisciplina:

  • Control directo: Las reglas y órdenes que se dan deben ser claras de forma que reduzcan la frustración del niño al mínimo.
  • Control indirecto o por sustitución: Controlar dando ejemplo a partir de los comportamientos desviados. En este control indirecto hay que ser consistentemente firme con la voz y con la comunicación no verbal.

c) Aplicación de programas de modificación de conducta, extinción, modelamiento, señalamiento de los comportamientos aceptables, refuerzo negativo, economía de fichas.

d) Si llega el momento en que hay que utilizar el contrato de conductas:
– Evitar el castigo (destruye la confianza entre niños y adultos).
– Estructurar relaciones positivas.
– Se deben mostrar alternativas claras y aceptables a los comportamientos negativos del niño.
– Aumentar el autocontrol.

Un niño va desarrollando su autocontrol cuando es capaz de comportarse de forma adecuada en ausencia de los adultos. El autocontrol es una técnica que se aprende siguiendo una serie de pasos: Autoobservación, planificación ambiental, programación comportamental.

FUENTES:

GENOVARD, C., C. GOTZENS, et al. : Problemas emocionales en el niño, Barcelona,
Herder, 1982
– LÓPEZ SOLER, Concepción, Julia GARCÍA SEVILLA: Problemas de atención en el niño,
Madrid, Pirámide, 2000
– CAMPION Jean: El niño en su contexto. La teoría de los sistemas familiares en
psicología de la educación, Barcelona, Temas de educación Paidós / M.E.C., 1987

  • http://www.waece.org/biblioteca/pdfs/d193.pdf

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